No olvidemos que el gran reto está en los gobiernos, ya sean estatales, autonómicos o locales, que deben poner en marcha la “ventanilla única” y que en su mayoría no van a pasar el examen del día 28 de diciembre, por muchas leyes ómnibus o paraguas que se promulguen a última hora.
Sin embargo, la atención sobre la transposición de la DSMI, se ha centrado en que esta abre las puertas a la liberización absoluta para la implantación de actividades económicas, ya sean comerciales o de servicios, donde quiera que sea y del tamaño que sean. Responde este mensaje, a los intereses de unos cuantos con apellido de gran distribución. Y con todo este ruido mediático, ha quedado apagado el hecho que la propia directiva, insiste en que la regulación de la actividad económica, es posible y que esta debe responder a razones de interés general, entre las que destacan:
- Los objetivos de política social
La protección del medio ambiente y del entorno urbano
Objetivos de política cultural ... (en especial los valores sociales)
La conservación del patrimonio nacional histórico
- El garantizar el acceso a los productos y servicios a un sector creciente de la población, como es el de la 3a edad, que tiene problemas de movilidad y que vive mayoritariamente en los núcleos urbanos. (política social)
El mantener los usos a los que están destinados los territorios, evitando nuevas implantaciones en zonas no urbanas, que puedan comportar la necesidad de más servicios como, carreteras, accesos, seguridad pública y sobretodo un incremento del uso del transporte, mayoritariamente privado, para acceder a ellos. (protección del medio ambiente)
El promover los núcleos urbanos como centros de convivencia y fomento de los valores sociales, al que sin duda contribuye una buena red de oferta cultural, comercial y de servicios (Política cultural)
El velar para que los centros de ciudad sean lugares de atracción tanto por sus servicios, como por su interés arquitectónico y cultural (Conservación del patrimonio)

